Estaba a punto de morir, pero su perro le salvó la vida de forma extraordinaria


Jedi es un precioso Labrador de 4 años, de Glendall, EEUU, con una habilidad única: cada día salva la vida de su dueño de 7 años, Luke Nutall. Lo mejor de todo es cómo lo hace.



Una noche hace algún tiempo, Jedi de repente se despertó extrañado y vio que Luke, que dormía profundamente a su lado, estaba en estado crítico. 


La madre de Luke, Dorrie, también estaba profundamente dormida en su cama y no oyó nada. Pero Luke necesitaba ayuda urgente. Por suerte, Jedi saltó sobre Dorrie en su cama y la despertó con sus patitas. Y era muy urgente.

Luke sufre diabetes y Dorrie comprobó que la presión sanguínea de su hijo era muy baja. Luke tiene un dispositivo que controla constantemente sus niveles de azúcar en sangre, pero Jedi había sentido el peligro mucho antes, por suerte. El perro es mucho más rápido que la máquina. 


El Labrador olió los cambios químicos del sudor de Luke mucho más rápido de lo que puede hacerlo la máquina. Esto le permitió avisar a Dorrie con suficiente tiempo. Jedi, de hecho, fue entrenado como asistente médico cuando era un cachorro. 



Cuando Jedi huele que Luke corre peligro, lleva un objeto de colores a Dorrie. Este objeto es una señal de que algo no va bien. Cuando el azúcar en sangre de Luke es demasiado alto, Jedi levanta la pata. Si es bajo, se tumba en el suelo. 


Jedi lleva salvando la vida de Luke durante 3 años, y como recompensa por su labor, le hacen una fiesta de perritos. En la fiesta, le dan regalitos, abrazos y mucho tiempo para jugar. 


Luke y Jedi tienen incluso su página de Facebook. En esta su madre escribe sobre las complicaciones diarias de tener a un hijo con una enfermedad crónica. Dorrie quiere que se investigue más sobre la diabetes tipo 1, ya que por ejemplo, en EEUU, 3 millones de niños y adultos padecen la enfermedad. Por desgracia, no todos cuentan con un compañero como Jedi.

¡Qué pareja tan encantadora! Es maravilloso también la forma en que Luke lucha a diario contra la potencialmente mortal enfermedad. Por suerte, pronto encontrarán una cura para que el lindo Labrador sea solo un compañero de juegos.