21 cosas que solo las personas universitarias que estudian fuera entenderán


Ser universitario está bien. Vivir fuera de casa está bien. Juntar las dos cosas es todo un reto al alcance, sólo, de los más valientes.
1. Hagas lo que hagas en tu cocina nunca hay nada limpio.


De hecho, has llegado a pensar que hay un agujero negro o algo por el estilo porque ha habido veces que no había ni siquiera cosas sucias.


2. Por mucho que limpies, friegues o recojas nunca estará suficientemente limpio cuando vienen tus padres de visita.


3. No te imaginas volviendo a vivir en la casa de tus padres.


4. No serías capaz de aguantar las 6h de instituto que aguantabas antes de la universidad.


5. “Tengo que recoger/limpiar” es la frase que más pasa por tu cabeza.


6. “¿Dónde esta mi móvil?” también es algo que piensas muy a menudo.


7. Meterte a la ducha te cuesta un esfuerzo sobrehumano pero salir también requiere un esfuerzo sobrehumano.


8. Las cañas son una parte muy importante de tu vida. Bueno no, las cañas son la parte más importante de tu vida. Eres tremendamente incapaz de imaginarte tu vida sin cerveza.


9. El nivel de alcohol que ahora es capaz de aguantar tu organismo casi sin inmutarse es bastante preocupante.


10. Te tiras una semana pensando que tienes que poner lavadora pero acabas poniéndola cuando ves que apenas te queda ropa interior limpia.


11. Los tuppers te dan la vida.


12. De hecho cuando no los tienes tu dieta se reduce a pasta, arroz, pasta, arroz, pasta, arroz y así hasta que acabas volviendo a casa sólo y únicamente a por más comida.


13. Tu vida está muy vacía cuando tus compañeros de piso están en sus respectivos hogares, es todo demasiado silencioso.

14. Empiezas a ser consciente de que el tiempo pasa demasiado rápido.


15. Empiezas a tener miedo de los finales, de la incertidumbre y de la vida en general.


16. Quieres confiar en que los amigos que has hecho realmente son para toda la vida aunque sabes que será bastante complicado.


17. Te das cuenta de la distancia y los kilómetros son una mierda, una mierda muy grande.


18. Tienes demasiados recuerdos de demasiados momentos en demasiados lugares de una misma ciudad y siempre con las mismas personas.


19. Eres bastante consciente de que nunca podrás volver a esa ciudad y que todo sea como antes porque es muy probable que si alguna vez vuelves ellas ya no estén o hayan cambiado.


20. No tienes ni puta idea de que hacer con tu vida y estas muerto de miedo pero bueno… ya pensarás algo.


21. Y, por último, pero no por ello menos importante has conocido a las mejores personas que existen en el planeta y esas personas han sido las encargadas de hacer que cada instante vivido, cada borrachera y cada estupidez (que no han sido pocas) haya merecido la pena.