Súper Famosos de Hollywood Que Estuvieron Metidos En Las Drogas Hasta El Fondo.

Cada cierto tiempo, un nuevo escándalo relacionado con drogas asalta al mundo del 'show business'. Fotos comprometidas, clínicas de rehabilitación y declaraciones arrepentidas en 'prime time', así se gestiona una polémica con 'celebrities' y adicciones. Repasemos 20 de los famosos que han tenido que dar la cara.




El escándalo protagonizado por Kate Moss (40) es, posiblemente, uno de los más mediáticos de los últimos tiempos. La modelo vio cómo un vídeo donde se la podía ver consumiendo cocaína recorría el mundo y la ponía en el punto de mira de la actualidad. En un primer momento, algunas marcas quisieron desmarcarse de la modelo, pero, finalmente, acabó saliendo más reforzada -y con más contratos- de la situación. Aunque no terminaron ahí sus problemas. La periodista Maureen Callahan asegura en un libro que Moss podía consumir, de una sola vez, tres gramos de cocaína y beberse una botella entera de vodka.



Robert Downey Jr. Antes de convertirse en el actor más exitoso y mejor pagado de Hollywood, Robert Downey Jr. (49) era un foco constante de problemas. A mediados de los 90, el actor fue arrestado por posesión de drogas y de un arma de fuego y ahí empezó su calvario. Estancias en la cárcel, incumplimiento de la libertad condicional, pérdida de trabajos y un sinfín de conflictos y polémicas. Con el tiempo, se rehabilitó y recuperó su posición en Hollywood. Pero las desgracias nunca vienen solas y tuvo que ver cómo su hijo era detenido por posesión de drogas a principios del mes pasado.



Zac Efron. Detrás de un físico tan espectacular como el que se ha construido Zac Efron (26), también hay un pasado ligado a las adicciones. El actor ha estado ingresado en varios centros de rehabilitación para tratar sus problemas con el alcohol y las drogas, que atribuye a la vida de celebrity. "Teniendo 20 años, siendo soltero y viviendo la vida en Hollywood te ofrecen de todo", ha declarado el actor. Aunque también le echa la culpa a su propia naturaleza, que siempre le empuja a caer en os vicios.



Matthew Perry. Los cambios de peso del actor Matthew Perry (45) durante las 10 temporadas que duró la serie 'Friends' -sobre todo, en las últimas-, no pasaron desapercibidos para nadie. Años después, Perry confesó su adicción a las drogas y al alcohol durante aquellos años, en los que llegó a tener varias experiencias cercanas a la muerta. El actor ingresó en rehabilitación durante unas semanas, pero no fueron suficientes -confesó haber llegado a actuar drogado-. Ahora, ya recuperado, se ha atrevido a hablar de ello.



Lindsay Lohan. No hay ranking de celebrities que no cuente con la presencia de Lindsay Lohan (28) -o, en su defecto, de Kim Kardashian-. La actriz, cuyo evolución física no deja lugar a dudas acerca de los estragos de la mala vida, confesó a Oprah Winfrey que era adicta al alcohol, y que por culpa del alcohol, llegaban 'otras cosas'. Lohan ha tratado de rehabilitarse en numerosas ocasiones, pero siempre termina cayendo de nuevo y protagonizando escándalos que la han llevado a los tribunales en diversas ocasiones. Seguiremos informando.




Bob Dylan. El mito de 'drogas, sexo y rock and roll' ha sido aplicable a muchas estrellas de la música, como Bob Dylan (73). El cantante confesó su adicción a la heroína durante la década de los 60 -"Me llegué a gastar 25 dólares al día", declaró-, y hay quien le sitúa como el responsable de introducir a los Beatles en el mundo de las drogas. Todo esto salió a la luz por un documental que pretendía celebrar el 70 aniversario del cantante.




Fergie. La cantante de los Black Eyed Peas confesó su adicción a la metanfetamina, también conocida como cristal. "La cosa es que cuando tienes una personalidad adictiva y tienes fama y éxito, las drogas están ahí cada noche. Y tomas parte. Y te enganchas. 'Oh, mañana lo dejo'. Me miraba al espejo y decía: 'Voy a dejarlo' y al día siguiente llamaba a mi camello. Pero lo superé", ha comentado Fergie (39). La cantante, que atribuye su adicción a su niñez y a tener que reprimir sus sentimientos, no fue la única del grupo que tuvo problemas con las drogas. Otro de los miembros, Taboo, también reconoció un pasado marcado por las adicciones.




Eva Mendes. El representante de la actriz Eva Mendes (40) comunicó en 2008 que la actriz iba a tomarse un tiempo de descanso para resolver algunos asuntos personales. Una forma muy sutil de referirse a su internamiento en un centro de rehabilitación para tratar su adicción a las drogas y al alcohol. La actriz acabó en el mismo centro por el que ya había pasado Lindsay Lohan y saltaron todas las alarmas. Pero Mendes consiguió desintoxicarse y recuperar su vida con total normalidad. Un par de años después, empezó a salir con el actor Ryan Gosling, con el que acaba de tener una hija.




Kelly Preston. La actriz Kelly Preston (51), que alcanzó gran popularidad durante la década de los 80, ha pasado a la historia como la esposa de John Travolta -previamente fue novia de Charlie Sheen y de George Clooney-. En 2012, Preston confesó haber dejado las drogas, el tabaco y el alcohol, tras el nacimiento de su hijo Benjamin en 2010. "Soy muy diferente ahora. Ya no bebo, ya no fumo y ya no tomo drogas", declaró la actriz. Aunque eso fue justo antes de que Travolta se viera envuelto en un escándalo sexual -con varias denuncias de masajistas y la publicación de unas fotografías travestido- y Preston decidiera abandonar el hogar familiar.




Elton John. El cantante Elton John (67) no ha ocultado nunca su adicción a las drogas. Ya sea a través de entrevistas o de sus memorias 'El amor es la cura', el cantante ha manifestado las graves consecuencias que le acarrearon las drogas. "Desperdicié una gran parte de mi vida. Era un drogadicto y solo pensaba en consumir. La gente, mis amigos, no paraban de morirse a mi alrededor y, sin embargo, yo no hice nada por parar y cambiar mi vida", declaró a la revista 'Today'. John también declaró que, por culpa de las drogas y el alcohol, hubiera podido haber muerto de Sida, ya que no tomaba precauciones.





Drew Barrymore. El caso de Drew Barrymore (39) es uno de los más escandalosos de Hollywood. La actriz, que saltó a la fama siendo una niña gracias a la película 'E.T.', reconoció haber sido alcohólica a los 9 años, adicta a la marihuana a los 10 y a la cocaína a los 12. A los 14 años ingresó en rehabilitación y consiguió superar sus adicciones y continuar con su carrera profesional. Aunque no fue la única de la familia en caer en las adicciones. Este mismo año, su hermana Jessica fallecía a causa de una sobredosis.




Keith Urban. El cantante de country Keith Urban (46) da las gracias a su mujer, la actriz Nicole Kidman, por haberle ayudado a superar su adicción a las drogas. A los cuatro meses de haberse casado con Kidman, el cantante decidió ingresar en una clínica de rehabilitación por el bien de su familia. Previamente, Urban ya había tratado de desintoxicarse en diversas ocasiones, pero no lo consiguió hasta que tuvo una familia a su alrededor. Desde entonces, ha declarado que permanece sobrio.




Charlie Sheen. El actor Charlie Sheen (49) puede afirmar que es su propio enemigo. Cuando era el actor mejor pagado de la televisión, él mismo precipitó su fulminante despido debido a la vida absolutamente desordenada de la que hacía gala. Sheen, que a los 21 ya era adicto a las drogas y a los 25 pisó su primer centro de rehabilitación, no ha conseguido deprenderse de su afición a la mala vida a lo largo de estos años. De hecho, presume de la misma. ¿Quién renuncia a un millón y medio de dólares por capítulo de 'Dos hombres y medio'? Pues Charlie Sheen. Y tan contento. Su último incidente: amenazar a su dentista con un cuchillo.




Whitney Houston. La cantante Whitney Houston pertenece al desgraciado club de famosos que no pudieron vencer su adicción a las drogas. Junto a ella, la cantante Amy Winehouse, el actor Heath Ledger, la Playmate Anna Nicole Smith o la cantante Janis Joplis. Celebrities que lo tuvieron todo y acabaron sucumbiendo a los excesos y a las adicciones.




Courtney Love. La vida de Courtney Love (50) ha estado marcada por las drogas desde su infancia. La cantante, que era adicta a la cocaína desde la adolescencia, perdió la custodia de su hija durante unos meses por haber declarado que tomó heroína durante los primeros meses de embarazo. Pero eso no fue nada. Love llegó a declarar haber consumido cocaína del trasero de Pamela Anderson. "Ha tomado drogas desde que tengo memoria. Normalmente se queda dormida en la cama mientras fuma, por lo que estoy siempre preocupada de que cause un incendio, como ha hecho en al menos tres ocasiones", confesó su hija, Frances Bean.




Macaulay Culkin. Los médicos llegaron a temer por la vida de Macaulay Culkin (34). La delgadez extrema y el desmejorado aspecto físico del actor confirmaron los rumores que llevaban sonando durante años. Por mucho que sus representantes lo negaran, Culkin sufría una adicción a la heroína y los antidepresivos que podían haber acabado con su vida. No obstante, la llegada de su nueva novia, Jordan Lane, hizo que el actor espabilara y tratara de poner freno a su desmesurada vida.




Cara Delevingne. A la modelo Cara Delevingne (22) se la ha etiquetado como la nueva Kate Moss, en teoría, por su personalidad, su carisma y su revolución del panorama actual, pero, además, guarda otras similitudes con la modelo. Delevingne fue fotografiada al salir de una fiesta, cuando una sospechosa bolsita con polvo blanco se le cayó del bolsillo. Los paparazzis se apresuraron a captar el instante y venderlo a los tabloides. Pero como le ocurrió a Moss, la polémica no consiguió afectar a su carrera.




Britney Spears. La cantante Britney Spears (32) era la perfección absoluta, la hija que toda madre hubiese deseado y la nuera que toda suegra quisiera para su hijo. Pero tanta perfección acabó pasándole factura. La cantante empezó a salir, a frecuentar amistades poco recomendables -como la socialité Paris Hilton- y a vivir la vida de forma desenfrenada. Entonces llegaron el alcohol, las drogas, la pérdida de la custodia de sus hijos y las agresiones a los paparazzis paraguas en mano. Aun así, Britney consiguió recuperar la estabilidad y tratar de volver a ser la que era.